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Las vacaciones hicieron retroceder la demanda en el sector de la construcción

Las vacaciones hicieron retroceder la demanda en el sector de la construcción

A pesar del turismo acotado, los sanfrancisqueños salieron de vacaciones y dejaron pendientes los arreglos y ampliaciones en sus casas. Referentes locales del sector coincidieron en que las ventas se plancharon
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Tras un 2020 signado por las restricciones de circulación que marcó la pandemia de Covid 19, las vacaciones de verano resultaron ser un bálsamo reparador para algunos que vieron en ellas una posibilidad irresistible de recuperar algo del "aire" perdido durante el año pasado. Esto hizo que pese al temor existente por el contagio de Covid 19, muchos se armen del coraje necesario y decidan vacacionar en familia o con amigos. Todo sirve para recargar las pilas de cara al inicio de 2021 con la ilusión de que este sea el año en el cual la pandemia pase a ser solo un mal recuerdo. Lo cierto es que a medida en que crecía el interés por parte de la gente en disfrutar de unos días de merecidas vacaciones en algún destino turístico iba disminuyendo la demanda de productos en los comercios dedicados a la construcción. Precisamente, la construcción fue el sector que más crecimiento experimentó durante la pandemia. De hecho, en 2020, el segundo semestre del año se convirtió en un período de suma bonanza con índices de crecimiento notorios que contrarrestaron la baja registrada en los primeros meses del año pasado. En la ciudad, los distintos establecimientos dedicados a la comercialización de materiales para la construcción vivían "un veranito" en medio de la pandemia a partir de una creciente demanda apoyada por fondos que en otra ocasión se destinaban al turismo. Si bien en el inicio de la estación estival existían dudas respecto del éxito que podría tener esta temporada turística, la realidad mostró que en el mismo momento en que crecía la ocupación en las plazas turísticas del país, iba disminuyendo la demanda en el sector de la construcción. José Luis Bossa, propietario de Todo Sanitarios -Libertad 1945- reconoció que "cuando se estancó la cotización del dólar la venta se planchó", marcando de esta manera que gran parte del impulso que en su momento generó una mayor demanda estaba motorizado por "un fuerte componente especulativo" de parte de quienes buscaban hacer rendir al máximo sus ahorros. Pese a que a fines de 2020 el empresario había planificado el inicio del corriente año con la misma lógica comercial basada en el incremento de la demanda que se registró en los últimos seis meses del año pasado, Bossa no tardó en darse cuenta de que el panorama había cambiado. "Yo me había estoqueado para continuar satisfaciendo el nivel de demanda con el cual cerramos el año, pero luego me di cuenta que las cosas habían cambiado", reconoció para luego señalar que a fines del año pasado "la gente empezó a pensar que sería bueno cambiar de aire luego de un año tan difícil" por lo cual "muchos dejaron de invertir en su vivienda y decidieron tomarse vacaciones. Así de simple". Pronunciada caída en el consumo Dentro del mismo análisis, el propietario de Todo Sanitarios aseguró que en la última parte de 2020 "se registró una caída en el consumo per cápita" que llevó a que aquellos que de todas maneras intentan una inversión para una mejora en su vivienda "compran fijándose mucho en el precio" de los productos. "La gente compra cada vez un producto más económico", destacó y las razones por las cuales ocurre esto fueron explicadas por el entrevistado quien dijo que "muchos no llegan a cubrir los costos o bien porque no quieren gastarse todo el dinero en esa compra". Si bien reconoció que la posibilidad de financiar las compras de materiales para la construcción a partir de la utilización de programas como Ahora 12 "agilizó mucho" la venta explicó que el exceso de este tipo de herramientas de financiación "terminó perjudicando" a los clientes que "en poco tiempo vieron limitada su capacidad de pago con tarjeta de crédito. El problema de la reposición El sector de la construcción se enfrenta además al problema que se presenta a la hora de reponer un producto en el depósito. Esto ocurre desde hace varios meses a partir de una drástica disminución en la comercialización de determinados insumos como el caso del hierro y el acero, utilizados como materia prima para innumerables productos que se utilizan en la construcción. A esto se suman otros rubros que, por una cuestión estacional y por una mayor demanda, no alcanzan a abastecer los pedidos que reciben de parte de sus clientes generando una considerable demora en la entrega. En este caso, Bossa remarcó que "muchas veces nos tenemos que conformar comprando lo que podemos conseguir" en un contexto donde juegan muchos factores que se combinan para generar este inconveniente que por el momento no encuentra solución. "La falta de insumos y la materia prima importada son dos elementos a los que nos estamos enfrentando en este momento", explicó. La situación se complica más cuando se comienza a analizar el impacto inflacionario en el precio de los productos. En este caso, durante todo el 2020, los materiales de construcción en la ciudad tuvieron un incremento promedio superior al 50 %. Ese porcentaje surge de una combinación de productos, algunos de los cuales han duplicado su precio mientras que otros no han tenido variaciones significativas. Los números que ayudan a decidir a los indecisos Para aquellos que aún se debaten entre la necesidad de tomarse un descanso o arreglar la casa la respuesta no es sencilla y seguramente surgirá de las necesidades que plantean cada caso en particular. Para estas vacaciones, los pasajes y estadías por una semana para cuatro personas en Bariloche parten de un promedio de $ 180.000 y una cantidad similar deberá destinarse para aquellos que quieran veranear en la costa argentina. Si a esto se suma el alquiler de un auto con kilómetros libres, la tarifa se eleva a $222.325. Cabe aclarar que a cualquiera de las dos opciones habría que agregarle también los gastos en comida, salidas y excursiones, lo que llevaría el importe a unos $300.000. Según la última actualización a octubre de 2020 de los costos de refacción de baño y cocina que publica Reporte Inmobiliario, hacer una cocina salía $ 544.084 (U$S 3297 tomando la cotización del blue a $165) y un baño, $507.792 (U$S 3.077). En el caso de la cocina, el parámetro que se usa es para un espacio de 5,6 metros cuadrados en los que se retiran revestimientos y mobiliario existente. El valor contempla mano de obra y materiales para cambio de caños de alimentación, desagües, reemplazo de mesada, grifería, muebles bajo mesada y alacena. También cambio de cañerías de gas, de la cocina, bocas de electricidad, cableado, alimentación, colocación de luminarias, cerámicos en piso y pared y pintura general. Hacer la cocina a nuevo sale $ 544.000 aproximadamente. El baño tomado de ejemplo es de 3,75 metros cuadrados en el que se pican los revestimientos y revoques completos y se extraen los artefactos existentes. La inversión incluye mano de obra y materiales para cambio de caños y desagües, reemplazo de artefactos, bañera con hidromasaje, vanitory y espejo. Gentileza: La voz de san justo Por Mauricio Argenti | LVSJ




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